Los seres humanos también nos permitimos de vez en cuando jugar a ser Dios. No sé que tal le va a Dios hacerse humano. A nosotros imitarle nos convierte en imbéciles.
Caíste en el lugar común de las religiones que antropomorfizan a Dios,y lo convierten en un Señor Administrador;no será acaso,planteo,que Dios más bien es una fuerza cósmica productora de toda clase de vida,que ahí queda libre para evolucionar,o no,sin que Dios esté de eterno árbitro. Y que siendo un ser tan superior no necesite que lo asista ningún culto.
Y puede hacerlo tranquilo, que ya tiene a la Iglesia que lo defenderá.
ResponderEliminar(Aunque el Dios de tu relato me parece tierno)
Beso
La Iglesia tampoco se entera.
ResponderEliminarAh, las ventajas de ser el jefe.
ResponderEliminar¿Quien pudiera?
Los seres humanos también nos permitimos de vez en cuando jugar a ser Dios. No sé que tal le va a Dios hacerse humano. A nosotros imitarle nos convierte en imbéciles.
ResponderEliminarbueno... en lo más profundo de cada uno de nosotros también tenemos ese Dios.. que es el que no ha de desaparecer...
ResponderEliminarSiempre un placer pasar a visitarte!!
Recibe un relajante y cálido abrazo para tu ser.
Beatriz
de esto no me cabe duda.
ResponderEliminarValentín: Hoy en día cualquiera puede. Sólo es cuestión de proponérselo, y apuntarse a un curso de Dios Para Principiantes.
ResponderEliminarRamón: Sobre todo si no nos hemos apuntado a ese curso.
Beatriz: Dios te oiga.
Mem: Totalmente de acuerdo.
Caíste en el lugar común de las religiones que antropomorfizan a Dios,y lo convierten en un Señor Administrador;no será acaso,planteo,que Dios más bien es una fuerza cósmica productora de toda clase de vida,que ahí queda libre para evolucionar,o no,sin que Dios esté de eterno árbitro.
ResponderEliminarY que siendo un ser tan superior no necesite que lo asista ningún culto.