—Mira, un ángel.
—Seguro que se ha caído de un nido.
—¿Por qué no se levanta?
—Porque tiene las alas rotas, ¿no lo ves?
—Me lo llevaré a casa.
—A papá no le hará gracia. Sabes que no le gusta que llevemos animales.
—Ya, pero no lo podemos dejar aquí.
—Deberíamos matarlo.
—¿A papá?
—¡No, idiota! Al ángel. ¿No ves que está sufriendo?
Yo elegiría al ángel. Pero claro, son cosas mías
ResponderEliminarjeje
Un beso
Menudo pájaro, Lucifer. Que alguien vaya bucando un exorcista.
ResponderEliminar