Tres días después, la marmota resucitó. Consciente por primera vez de su poder sobre las estaciones, decidió extorsionar a los terrícolas.
¡El Marmotismo!La nueva religión: ¡Qué marmo...lillos!
El que no corre, vuelaUn beso
¡El Marmotismo!La nueva religión: ¡Qué marmo...lillos!
ResponderEliminarEl que no corre, vuela
ResponderEliminarUn beso