Nada más llegar a Manhattan, el monje se arrepiente. No tenía que haber tomado una decisión como aquélla de manera tan precipitada. Debía haberla meditado más.
martes, 20 de julio de 2010
lunes, 19 de julio de 2010
900. Meditabundo
El monje se ha retirado a Manhattan. ¿Qué mejor sitio para meditar, después de que el monasterio haya sido invadido por yupis y otras subespecies urbanitas, todos ellos ansiosos de recogimiento y paz interior?
domingo, 18 de julio de 2010
899. El boxeador debe perder
Eso está hecho. Total, iba a perder de todas formas.
Hasta ahora había ido de farol, derrotando a boxeadores mucho mejores que él. Púgiles sin más punto débil que su adicción a los billetes.
Ya va siendo hora de recuperar la inversión.
sábado, 17 de julio de 2010
898. Flamenco II
Los críticos han destacado la actuación del Burro (ahora Burrito de Bremen). Dicen que tiene duende.
Están en lo cierto: tiene un duende encargado de hacer los play-backs.
viernes, 16 de julio de 2010
897. Diada Nacional
Por una vez, los invasores alienígenas no pretenden destruir la Casa Blanca. No les llega el presupuesto.
—Un momento. Estás apuntando al Ajuntament.
—¿Pero qué dices? Estoy apuntando al Palau de la Generalitat. El Ajuntament es el que está enfrente.
—¿Estás seguro?
—Al setenta por ciento.
—Ah, bueno. En ese caso, adelante. Dispara.
—¿Y si destruimos los dos?
—¿Los dos? ¡Pero si a duras penas nos alcanza para un edificio!
—Ay, Señor… ¿Cómo podemos ser tan cutres?
jueves, 15 de julio de 2010
896. Abróchense los cinturones
La azafata tiene miedo a volar. Para que se le pase, debe acostarse con el comandante del próximo vuelo. Si consigue que se sienta segura, el miedo a volar con esta persona se esfuma.
—¿Tienes miedo?
—Un poco —confiesa la comandante.
miércoles, 14 de julio de 2010
895. Inquietudes
—Yo nunca he viajado al extranjero —dice el aduanero—. ¿Y usted?
—Yo sí —contesta el acomodador—, pero nunca he viajado al otro lado de la pantalla.
martes, 13 de julio de 2010
894. Flamenco
Los ex Músicos de Bremen (los que quedan) se han pasado al flamenco. Esto ha suscitado mucho recelo entre los más puristas. No por ser animales, sino por ser de Bremen.
lunes, 12 de julio de 2010
893. Acta de reunión
El colibrí quiere ser la nueva paloma de la paz. La paloma dice que ni hablar, que para ser paloma de la paz hay que ser paloma. El colibrí le responde que quién se ha creído que es, que eso es racismo (o especismo) y que, como no le dejen presentarse para paloma de la paz, va a montar un pollo que no veas. Entonces salta el pollo y dice que por encima de su cadáver.
domingo, 11 de julio de 2010
892. La mamá de Bambi
Era de noche, la carretera no disponía de iluminación propia y los ojos se me habían llenado de lágrimas al acordarme de la mamá de Bambi. Es normal que no viera el cervatillo.
sábado, 10 de julio de 2010
891. Lo desconocido
Está a punto de ser engullido por un agujero negro. Si hay un buen momento para tener miedo, es éste. Sin embargo, el astronauta se siente hondamente relajado.
Normal: tiene un astrolabio.
viernes, 9 de julio de 2010
890. Desencajada
El tren se ha detenido en mitad de un túnel. En el vagón sólo hay una persona. Te mira sin mirarte, como desencajada (la mirada, la persona).
Repito: en el vagón sólo hay una persona; y eso no te incluye a ti.
jueves, 8 de julio de 2010
miércoles, 7 de julio de 2010
888. El norte
—Siento que he perdido el norte.
—Tú lo que necesitas es una brújula.
—¿Una brújula? Yo soy una brújula.
—Por eso mismo.
martes, 6 de julio de 2010
887. Revolución Francesa II
La duquesa no soporta que le corten la cabeza.
—¿Pero es que no ven que soy una aristócrata? —exclama, altamente indignada.
lunes, 5 de julio de 2010
886. Las brisas
El parabrisas no para brisas: deja que se deslicen sobre su superficie lunar mientras les brinda un suave masaje. En ocasiones les regala un chorro de agua con limpiacristales, detalle que las brisas agradecen con un suspiro de placer. Es entonces cuando, celoso y posesivo, hace su brusca aparición el limpiaparabrisas.
domingo, 4 de julio de 2010
885. Movida
La foto me ha vuelto a salir movida.
—Lo siento, lo siento, lo siento, lo siento… —se disculpa el trípode. Parece que se ha levantado con el pie izquierdo.
sábado, 3 de julio de 2010
884. Tropiezo
—¡Oye, vigila por dónde andas!
—Lo siento…
—Un momento. Tú… tú… tú… ¡tú eres mi clon!
—¿Ah, sí? Pues mira qué bien. Y ahora, ¿me dejas pasar? Tengo un poco de prisa.
—Pero… ¿no me vas a abrazar? ¿No vas a derramar una lagrimita siquiera?
—¿Y por qué iba a hacer eso?
—Porque eres mi clon, joder.
—Mira, tío. Vete a tomar por culo.
—Oye, tú a mí no me hablas así.
—Oye, tú a mí no me hablas así.
—¿Me estás vacilando?
—¿Me estás vacilando?
viernes, 2 de julio de 2010
883. La ciudad no es para mí: Episodio 2
Don Agustín viaja a Tokio para protagonizar un anuncio de paellas enlatadas. En el hotel (un hotel ultramoderno que da lugar a más de una situación cómica) conoce a una jovencita despendolada de Teruel. La chica ha venido con su marido, un músico yeyé que se encuentra de gira con un espectáculo de versiones de Labordeta.
Este argumento minimalista es la excusa perfecta para mostrarnos la soledad en medio de la multitud, el choque cultural y generacional, y los jamones de la moza.
jueves, 1 de julio de 2010
882. El código de barras
Tras largas semanas enfrascados en arduas investigaciones, un grupo de alimentos envasados ha logrado descifrar el significado de una de las barras.
—Es una gran noticia —cuenta el doctor Berberechos en Escabeche, director de la investigación—. En estas barras reside la fórmula para retrasar la fecha de caducidad.
miércoles, 30 de junio de 2010
881. Analfabeta
Es analfabeta, y a mucho honra. Porque ¿qué necesidad tiene de leer las letras, si es capaz de leer los posos del café? No le ha hecho falta otra cosa para abrirse camino en la vida. Y, francamente, le ha ido muy bien.
“Tonto el que lo lea”, reza el poso. Por supuesto, no es eso lo que le dice a su cliente.
martes, 29 de junio de 2010
880. La fuerza de la costumbre
El verdugo clavó el hacha en el tocón. Minutos después fue despedido.
Me dicen que ha vuelto a su antiguo trabajo de leñador.
lunes, 28 de junio de 2010
879. En la Valencia de la Luna
He comprado una parcela en la Luna. No para mí, sino para mis bisnietos. O mis tataranietos. Algún día la disfrutarán. Yo no lo veré, pero hay que pensar en el futuro, ¿no? Además, ahora puedo contribuir a la destrucción de la Tierra con la conciencia tranquila.
Las tierras en la Luna están baratas. El metro cuadrado sale a pocos euros. Pero seguro que en uno o dos años se pone por las nubes. Por eso, y porque espero tener muchos tataranietos, he comprado una parcela del tamaño de Valencia. La he llamado Valencia, de hecho. La Valencia de la Luna, ¿lo pillas? Como la luna de Valencia, pero al revés.
Algún día puede ser un país. Pequeño, tal vez, pero eso depende de cómo sean los otros países. Yo por si acaso ya he empezado a redactar una Constitución.
domingo, 27 de junio de 2010
878. Rapiña
El buitre me observa. Me vigila. Me protege. Sí, me protege. No quiere que me pase nada.
Creo que se ve gordo.
sábado, 26 de junio de 2010
877. La cuadratura del círculo
Lo imposible es posible. Ayer, sin ir más lejos, perdí un imperdible.
