sábado, 16 de octubre de 2010

989. Naranja

La antigua mascota del mundial de fútbol es una naranja, digan lo que digan. No es un monigote con forma de naranja ni un garabato con forma de naranja; tampoco es un dibujo animado con forma de naranja. La antigua mascota es una naranja, siempre lo ha sido y siempre lo será. Es cierto que durante un tiempo fue media naranja: me refiero a los años posteriores a la operación, cuando le extirparon la otra media. Pero ha llovido mucho desde entonces; ahora vuelve a ser una naranja completa, y lo es desde que encontró a su nueva media naranja. Una media naranja mecánica, pero naranja al fin y al cabo. Digan lo que digan.

4 comentarios:

Alís dijo...

Siempre es mejor encontrar a tu naranja que a tu media naranja. La experiencia es más completa

Un beso

Miguel Cobo dijo...

Y si las naranjas de referencia ya estaban enteras en el árbol, qué necesidad había de cortarlas por la mitad, para después andar por ahí, errantes, buscando -¡otra vez! la otra media: Desde luego...

Ramón Besonías dijo...

Una naranja es una naranja, hasta la hora del desayuno.

al dijo...

Alís, Miguel: El problema con las naranjas enteras es que tienen menos puntos de contacto.

Ramón: Cierto.