martes, 13 de abril de 2010

803. A escondidas

Dios desaparece por un tiempo. De este modo puede pecar sin que nadie se entere.

8 comentarios:

Alís dijo...

Y puede hacerlo tranquilo, que ya tiene a la Iglesia que lo defenderá.

(Aunque el Dios de tu relato me parece tierno)

Beso

al dijo...

La Iglesia tampoco se entera.

Valentin Ibarra - (acertijo) dijo...

Ah, las ventajas de ser el jefe.
¿Quien pudiera?

Ramón Besonías dijo...

Los seres humanos también nos permitimos de vez en cuando jugar a ser Dios. No sé que tal le va a Dios hacerse humano. A nosotros imitarle nos convierte en imbéciles.

☼El Rincón del Relax☼ *Beatriz* dijo...

bueno... en lo más profundo de cada uno de nosotros también tenemos ese Dios.. que es el que no ha de desaparecer...

Siempre un placer pasar a visitarte!!
Recibe un relajante y cálido abrazo para tu ser.

Beatriz

mem dijo...

de esto no me cabe duda.

al dijo...

Valentín: Hoy en día cualquiera puede. Sólo es cuestión de proponérselo, y apuntarse a un curso de Dios Para Principiantes.

Ramón: Sobre todo si no nos hemos apuntado a ese curso.

Beatriz: Dios te oiga.

Mem: Totalmente de acuerdo.

carlosdelaparra@live.com dijo...

Caíste en el lugar común de las religiones que antropomorfizan a Dios,y lo convierten en un Señor Administrador;no será acaso,planteo,que Dios más bien es una fuerza cósmica productora de toda clase de vida,que ahí queda libre para evolucionar,o no,sin que Dios esté de eterno árbitro.
Y que siendo un ser tan superior no necesite que lo asista ningún culto.