domingo, 30 de agosto de 2009

577. Podcast

El sacerdote grababa las confesiones y las difundía por Internet. Hasta aquí, todo normal. Lo extraño es que ninguno de sus feligreses lo hubiera descubierto, siendo como eran muchos de ellos asiduos oyentes de sus Confesiones.

1 comentario:

zarzamora dijo...

Amén. San Agustín adquiesce ;)
Besos, Al.