miércoles, 31 de marzo de 2010

790. Refallecimiento

La urna sólo se podía abrir desde fuera. El Fénix pereció de nuevo.

5 comentarios:

Alís dijo...

Que no pierda la esperanza. Puede llegar, por ejemplo, un terremoto y romper la urna (como la de mi gato) y renacer de nuevo.

Beso

PD: Y la próxima vez que se asegure que le tienen reservada una urna con apertura desde adentro.

Isabel González dijo...

Me cuesta captarlo

Miguel Cobo dijo...

La realidad es que ya no arde ni renace de sus cenizas. Está petrificada (como los amantes de Pompeya) junto a un joven. Yo la he visto en la cúpula de un edificio, con una gran leyenda conmemorativa: La Unión y El Fénix. ¡Seguro!

Ex-compi dijo...

Pero bueno, ¿es qué no tenía móvil?

. TIERRA DE PROSPERIDAD dijo...

Novecento, ¿por qué 1.017 cuentos?
¿Por qué?

¿Por qué?