viernes, 15 de enero de 2010

715. Testigos

Los del programa de protección de testigos se equivocaron de testigo. Sin embargo, el testigo de Jehová no los sacó de su error.

5 comentarios:

Miguel Cobo dijo...

Es que estos testigos no convencen a nadie. Un amigo mío recibió una de sus visitas proselitistas y, tras advertirles que no insistieran, les aseguró:
- No creo en la mía (religión) , que es la verdadera.

martingarri dijo...

Buenísimo post!

Adivín Serafín dijo...

Ser testigo es un cargo que la persona lleva con gran pesar. Cada vez que me levanto, declaró en el juzgado y corro todo ufano a repartir mis biblias. Cincuenta más y ganaré el cielo. Pero tal como vamos, ni en los servicios públicos van a querer libros religiosos. Iré a las misiones, allí te matan y también vas al cielo.

Rompecabezas dijo...

Hoy recií la visita de un testigo fui testigo de su extraña forma de amar a Dios...¡bueno! Solo comprensible para los no ateos...

(!) hombre perplejo dijo...

Consecuencia: alguien se cargó al testigo de cargo !)