Extendida sobre la arena de la playa, había una toalla gigante. Tenía estampado un plano a escala 1:1 de una iglesia. Empezó a llegar gente. A pesar de encontrarse en la playa, iban vestidos como para una boda. Uno a uno, se fueron colocando sobre los bancos dibujados. Los últimos en aparecer fueron los novios. La ceremonia fue rápida. Al concluir, los novios sostenían un perchero (podía haber sido una sombrilla, pero era un perchero); lo enarbolaban como una lanza a punto de embestir. Cayó un rayo sobre el perchero: de este modo fulminante se iniciaba su viaje de novios a la tierra de los muertos.
Yo me desperté con la errónea sensación de haber soñado un spot argentino.
miércoles, 18 de junio de 2008
141. Relato de un sueño
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1 comentario:
muuuy bueno... me has hecho reir mucho!!! y eso cuesta a veces!!
Gracias!
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